Mi otra vida

Hasta los 43 años no hubiera podido imaginar que algún día compartiría mi vida afectiva y amorosa con otra mujer. Estuve casada durante 15 años con un hombre amoroso, responsable, comprometido y exitoso; fruto de ese matrimonio tengo una hija de 16 y un hijo de 9 años. Mi divorcio tuvo lugar hace 7, cuando yo tenía 40. Y después de algunos intentos de relación post divorcio, a los 43, volví a encontrar el amor… y, ¡ups! Tenía nombre femenino.

La revolución –sobre todo lo interior- sobrevino de inmediato. Pero ya era demasiado tarde para echarme para atrás. Estaba enamorada, haciendo planes y la sonrisa se me salía hasta por los ojos y hasta cuando los cerraba para dormir. Mi otra vida comenzó.

Los descubrimientos llegaron muy pronto. Y la mayoría de ellos tenían que ver con la manera en que los roles de género –es decir, las actitudes y comportamientos que se esperaban de mí por ser mujer –y que yo nunca me cuestioné- en mis relaciones anteriores con hombres- habían resultado una limitante en la manifestación de mi “ser pareja”.

Y es acerca de éste y otros temas cotidianos, que escribiré en este espacio. El preámbulo era importante porque quiero establecer que éste será un espacio de reflexión incluyente en el que hablaremos de temas como crecimiento personal, hijos, pareja, sexualidad, emociones y espiritualidad, desde una mirada femenina y una visión de género, con dos intenciones principales: compartir contigo mis reflexiones y visibilizar esta experiencia de vida de la que hablé al inicio de la entrada que me ha generado enormes aprendizajes que, creo, pueden ser de utilidad para otras mujeres, sin importar su orientación sexual o su estado civil.

Todas estamos paradas en este mundo de la misma forma. Con necesidades, carencias, vulnerabilidades y oportunidades que tienen al menos una cosa en común: pertenecen a mujeres cuya construcción de lo femenino fue hecha desde un paradigma patriarcal, construido por y para beneficio de los hombres.

Sí, ésta es una pluma feminista. Y también incluyente e interesada en que estas reflexiones y compartires sean de beneficio para nosotras y para ellos –porque también tengo hombres muy importantes en mi vida que creo merecen un mundo más amoroso y equitativo, más consciente y fraterno, más lleno de coincidencias dentro de nuestras diferencias, que sólo podrá ser transformado en eso desde nuestra capacidad como mujeres de ser agentes de transformación social y cultural; desde nuestra voluntad de pensarlo y cocrearlo; desde nuestra conciencia de la necesidad de un cambio. ¿Me acompañas? Aquí te veo cada 15 días. No te lo pierdas.

 

LILYAN Y MAYA 2016 (1)Sobre la autora

Lilyán de la Vega es Coach de Vida, Instructora de Meditación, Conferencista, Activista por la Sororidad y Autora del libro Lecciones para Volar para una Bruja Moderna, publicado por Ediciones B. Trabaja todos los días en transformar el mundo, a través de la Sororidad, en uno más incluyente y amoroso para ellas y ellos.  Sus mejores maestros de lo que es importante en la vida son sus hijos S., de 16 años y R., de 9, con quienes aprende cada día el significado de vivir en el presente y atreverse a ser feliz.

feis Transformación Personal desde lo Femenino.

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