5 mitos acerca de la insulina

¿Cuantos mitos conoces acerca de la insulina? La verdad es que hay un sinnúmero de creencias en torno a este tratamiento para las personas que viven con diabetes que solo evitan que el paciente pueda controlar su enfermedad y, con seguridad, le ocasionará diversas complicaciones en su salud.

Está demostrado por diversos estudios que las aplicaciones de insulina son el tratamiento óptimo para el control y cuidado de la diabetes, sin embargo, la insulina continúa siendo presa de muchos mitos que evitan y retrasan que las personas que viven con esta condición se la apliquen, fomentando la llegada de complicaciones graves a su salud.

Al respecto, Arlette Ramírez, Educadora en Diabetes de BD Ultra Fine comenta que “el verdadero terror debería ser hacia las complicaciones de una diabetes mal controlada, no hacia el tratamiento con insulina, el cual es totalmente recomendado y necesario para mantener la diabetes bajo control y así poder evitar dichas complicaciones, como la pérdida de la vista, fallas en el riñón, amputaciones, retinopatías, pie diabético, etc. que son de las más conocidas. Recordemos que la diabetes es una enfermedad crónica degenerativa, es decir, que no tiene cura y no se detiene, por ello la importancia de evitar o retrasar lo más posible los estragos que pueda causar en nuestro cuerpo para tener una buena calidad de vida”.

Con el objetivo de ir derribando los mitos que rodean a la insulina, la Educadora en Diabetes nos aclara 5 de los más conocidos:

1.- Aplicarse insulina provoca ceguera

¡Falso! Sin tratamiento oportuno la diabetes se descontrolará y esto es lo que sí podría ocasionar ceguera. Los vasos sanguíneos de la retina se pueden dañar por los niveles altos de glucosa en la sangre, provocando retinopatía diabética, afectando la visión. Con tratamientos de insulina, las personas que viven con diabetes reducen aproximadamente un 76% el riesgo de padecer enfermedades oculares.

2.-Si me prescriben insulina, quiere decir que estoy a punto de morir

¡Falso! Para los pacientes con diabetes tipo 1, desde el momento del diagnóstico se indica la terapia con insulina, ya que el páncreas no produce la insulina necesaria para vivir. Para los pacientes con diabetes tipo 2, no significa que su diabetes esté peor y la persona esté grave. Significa que el páncreas no produce la cantidad suficiente de insulina o no la puede aprovechar de manera adecuada, por ello es posible que en algún momento del tratamiento se les indique insulina, como herramienta que ayudará a mejorar el control de la diabetes y estabilidad a su salud.

3.- La insulina se inyecta como cualquier otro medicamento

¡Falso! Se requiere de una técnica de inyección correcta para la aplicación de insulina, con el fin de optimizar los resultados del tratamiento y alcanzar el objetivo deseado en el control de la diabetes. Es clave utilizar los dispositivos y herramientas adecuadas para que la experiencia sea más cómoda y eficaz. Los expertos recomiendan utilizar las agujas más cortas que existen, de 6mm Ultra Finas en jeringa convencional para insulina, ya que ésta sólo debe llegar al tejido subcutáneo, evitando el músculo. Para dispositivos más modernos tipo pluma, las agujas BD Ultra Fine son las más cortas, de 4mm, con tecnología PentaPoint, que como su nombre lo indica, cuentan con 5 biseles o cortes en la punta. Esto para el paciente se traduce en menor dolor y molestia al momento de la inserción de la aguja en la piel, contribuyendo de manera importante a la adherencia al tratamiento, sobre todo para aquellos que se inyectan varias veces al día. Son dispositivos desechables de un solo uso, no se deben reutilizar.

4.- La insulina genera adicción

¡Falso! La insulina es una hormona, igual que la que el cuerpo produce de manera natural. Se debe reponer por medios externos cuando el páncreas no la genera o no la utiliza adecuadamente para poder vivir y funcionar al igual que una persona que no tiene diabetes, por ello es imposible que genere una adicción.

5.- Me debo inyectar insulina sólo cuando me siento mal

¡Falso! Bajo ninguna circunstancia se debe interrumpir o suspender el tratamiento con insulina sin la supervisión del médico tratante. Sólo ellos pueden indicar la dosis y la frecuencia de su administración. Si el paciente se siente bien es porque la insulina está logrando su objetivo y se debe continuar con su administración para mantener esa estabilidad.

La diabetes sigue siendo un tema muy importante de salud sobre el cual todavía hay mucho que aprender. Existen muchas formas de lograr una gran calidad de vida aun viviendo con dicha condición. Uno de los puntos más importantes para conseguirlo es empoderarse de la enfermedad, y eso se consigue entendiéndola con ayuda de los expertos y dejando atrás los mitos que la envuelven. La información de fuentes dudosas puede resultar gravemente contraproducente. Con disciplina, educación y constancia, la inyección de insulina será parte de la rutina diaria sin mayor complicación. En combinación con una alimentación adecuada y activación física regular, se disfrutarán los beneficios en la salud de manera notable.

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