Nos faltan horas de sueño y eso nos está enfermando

La falta de horas de sueño parece ser una epidemia mundial y se considera parte de la vida moderna. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 40% de la población no duerme lo suficiente debido a trastornos del sueño como el insomnio.

Estos y otros puntos nos hizo ver el Dr. Edilberto Peña de León, médico especialista en Psiquiatría, Neuropsiquiatría y Ciencias Médicas, en el marco del Día Mundial del Sueño que se conmemora el 15 de marzo.

El especialista comentó que en México, los trastornos del sueño tienen una alta prevalencia entre la población adulta, siendo el insomnio el más frecuente entre las mujeres de mediana edad, adultos mayores y los trabajadores con jornadas laborales por turnos.

Directa o indirectamente, el sueño interrumpido puede tener un efecto negativo en la vida familiar y las relaciones personales al afectar el estado de ánimo de una persona y la forma en que pueden realizar las actividades diarias e interactuar socialmente, señaló el experto.

De acuerdo con el Dr. Peña de León, los pacientes con insomnio tienen tasas más altas de accidentes en casa, accidentes automovilísticos y accidentes laborales relacionados a trastornos en el sueño.

Informó que en el país 39% de la población entre 18 a 65 años presentan problemas de insomnio, de estos, alrededor del 37% son hombres y 42% mujeres entre 18-65 años de edad. Resaltó, además, que el 66.67% de los pacientes con insomnio presenta una o más enfermedades como diabetes mellitus tipo 2 (14.74%), hipertensión arterial (17.95%) y obesidad (23.08%),  además de relacionarse con muchas afecciones psicológicas como la depresión, la ansiedad y la psicosis.

Por su parte María de los Ángeles De Gyves, presidenta del Consejo Empresarial de Salud y Bienestar, Workplace Wellness Council, señaló que los efectos de un mal dormir incluyen un impacto negativo en nuestra capacidad de atención, memoria y aprendizaje, además que la somnolencia durante el día repercute en la realización de nuestras actividades diarias, provocando deterioro en la calidad del trabajo o falta de productividad. Se estima que 5 de cada 6 empleados sufren de estrés, y éste puede ser causado por falta de sueño, alertó De Gyves.

Los especialistas coincidieron que una mejor comprensión de las condiciones del sueño ayuda a reducir las implicaciones de sus trastornos en la sociedad y recordaron que los tres elementos clave del sueño de buena calidad son:

  • Duración, debe ser suficiente para que la persona esté descansada y alerta al día siguiente;
  • Continuidad, los períodos de sueño deben ser continuos y sin fragmentación;
  • Profundo, el sueño debe ser lo suficientemente profundo para ser reparador.

“En lo que respecta al tratamiento farmacológico del insomnio agudo y crónico, el Dr. Thomas Roth, director del Centro de Investigación de Desórdenes del Sueño en el Hospital Henry Ford en Detroit, Michigan, Estados Unidos, destacó que “se han recomendado como primera opción los inductores del sueño no-benzodiazepínicos. Zolpidem ayuda a restaurar la arquitectura del sueño y mejora las características del sueño como el mantenimiento, la inducción y su duración, con un menor riesgo de abuso, dependencia y efectos adversos”.

Los especialistas participaron en el evento llamado “Aprendiendo mientras dormimos”, cuyo objetivo es generar mayor conocimiento en la materia ante la comunidad médica, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas con trastornos del sueño.

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