Cuidado holístico de la salud ¿En qué consiste?

Tal vez en algún momento has escuchado el enfoque de la salud holística, pero ¿sabes a qué se refiere? Esta forma de entender la salud hace referencia a que el bienestar humano posee varias dimensiones y es importante poner atención a todas. En este artículo te contamos lo que tienes que saber.

¿Qué es la salud para ti?

Para muchas personas, estar sanos significa que no han tenido una gripa en dos años, pero ¿realmente este es un enfoque que cubre todas nuestras necesidades y garantiza el bienestar humano?

Justo eso es lo que se preguntan las personas que promueven la salud holística.

¿A qué nos referimos?

Este enfoque aboga por una forma completa y personalizada de entender el bienestar: se trata de pensar en un todo. Es decir, no solo en estar bien físicamente, sino en que este enfoque sostiene que estamos conformados por varios pilares que son igual de importantes.

Algunos dicen que son 3: el físico, el mental y el espiritual, pero hay otros expertos que sostienen que son hasta 8: físico, nutricional, emocional, social, espiritual, intelectual, financiero y ambiental.

Como podrás darte cuenta, dependiendo del enfoque algunas de las variables están más en nuestras manos que otras. Sin embargo, el principio es que nuestro bienestar global depende del equilibrio de todas ellas.

¿Te has preguntado si le dedicas tiempo y energía a cada una de tus facetas?

Sabemos que el enfoque holístico es una manera interesante de entender nuestro bienestar, por eso te vamos a hablar sobre algunas maneras en las que podemos atender día a día, los pilares de nuestra salud. Tomaremos en cuenta cinco: físico, mental, emocional, espiritual y social.

Tu cuerpo

Claro, la actividad física regular es un componente importante, pero no el único: necesitamos más que movimiento.

La salud física incluye dormir lo suficiente y de la mejor manera, llevar una dieta balanceada y de acuerdo con tus necesidades, y evitar excesos que pongan en riesgo tu cuerpo. Estar sano no solo significa no tener alguna enfermedad, se trata de sentirte descansado, activo y estable.

Tu mente

Entre la salud física y emocional, se encuentra nuestra salud mental. Esta última tiene más que ver con nuestras habilidades cognitivas que afectan el funcionamiento de nuestro cerebro.

¿Inviertes en tu desarrollo y equilibrio mental? Lo más recomendable en esta cuestión es acudir con un profesional si sientes que necesitas ayuda.

Otro punto importante es siempre estarte nutriendo con actividades que estimulen tu cerebro: desde leer hasta aprender a diario algo nuevo.

Tus emociones

Afortunadamente, cada vez más personas se preocupan por sus emociones y hacen algo al respecto.

Aunque parecería que no está tan alejada de la salud mental, la dimensión de las emociones tiene sus propias características. Este tipo de bienestar incluye la capacidad para gestionar tus sentimientos, es decir, identificar y evaluar de qué manera te están afectando algunas cosas o aprender a poner límites.

Atiende tus emociones, cuida tus pensamientos, invierte tiempo en ti, conócete y actúa conforme a ello. Si es necesario, acude con un profesional.

Tu plano espiritual

Esta parte es una pieza muy personal del bienestar general.

Muchas personas creen y se interesan mucho en lo espiritual, sabemos que otras no tanto. Sin embargo, lo importante es darle la dimensión necesaria en tu vida, sin seguir estereotipos o imposiciones: no se trata de una ideología, sino de una elección personal para conectar con esa parte de ti que te permite crecer como persona.

Algunos lo consiguen mediante la meditación, el yoga, el mindfulness, la respiración, oraciones u otro tipo de prácticas. Esto, como todo lo anterior, depende completamente de ti.

Tu vida social

Nadie puede negar que tu círculo social es parte integral de tu bienestar: somos seres sociales y relacionarnos con los otros nos permite conocernos y crear lazos íntimos y de valor.

Conectar con los demás y establecer relaciones positivas nos ayuda a lidiar con los conflictos, a obtener afirmaciones importantes y sentirnos apoyados. No se puede subestimar el rol de este ámbito en nuestra vida: por eso te recomendamos apartar tiempo para ver a tus seres queridos, realizar actividades para conocer a otras personas, procurar a tus amistades y mantener buena comunicación.

Como verás, la salud holística requiere de nuestra voluntad para comprender y atender todas nuestras facetas.

Concebirnos como seres multidimensionales nos permite reflexionar al respecto y atender con humanidad todas nuestras necesidades.

¿Tienes un enfoque holístico para cuidarte?

No te preocupes, como todo, se trata de un proceso y cada uno tiene un camino, lo primordial es darnos espacios para pensar en nuestra salud integral.

 

 

Fuente: Usana

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