Transforma tus ensaladas con delicias de la Unión Europea

Hay que admitir que después de una semana entera de tener una alimentación estricta y hacer ejercicio, los fines de semana se convierten en un momento de pequeñas indulgencias. Sin embargo, cada lunes vuelve a comenzar el ciclo.

Hoy queremos ayudarte a crear una ensalada sana, deliciosa y nutritiva para empezar la semana. Estas ideas te permitirán cumplir tus objetivos al mismo tiempo que te deleitas con platillos prácticos que te ahorrarán tiempo cuando tengas prisa por recoger a tus hijos o por ir a la oficina.

Existe un sinfín de combinaciones de ensaladas que incluyen varios grupos alimenticios para ser más energéticas. En vista de que las posibilidades son enormes, nunca te aburrirás y podrás adaptar tus ensaladas con tus ingredientes favoritos. Aquí te mostramos cómo crear una ensalada perfecta con un toque especial agregándole diferentes productos de la Unión Europea (UE).

Lo esencial para preparar una ensalada energizante

Lo primero que nos viene a la mente con la palabra «ensalada» es que tiene que ser verde y que vamos a quedarnos con hambre todo el día. ¡Esto es un gran malentendido! Las ensaladas variadas y equilibradas también incluyen carbohidratos, proteínas y grasas saludables.

Para empezar a preparar tu ensalada, selecciona lechuga fresca, espinacas o rúcula como base. Luego, añade una fuente de carbohidratos complejos, como los cereales de la UE, los cuales son un producto cultivado bajo estrictas normas de calidad y seguridad y están libres de cualquier residuo químico nocivo. Un ejemplo es el arroz arborio.

Este arroz se caracteriza por tener un grano corto que se cultiva desde hace cientos de años en Italia, donde el clima y la disponibilidad de agua hacen que la zona sea ideal para el cultivo de arroz. Este ingrediente también se puede utilizar para los risottos y sus granos son también los más grandes entre todas las variedades de arroz cultivadas en Italia. También puedes disfrutar con la nutritiva quinoa francesa o con un poco de espelta polaca.

Ahora, es momento de integrar las proteínas. Puedes añadir pechuga de pollo hervida, solomillo español a la plancha o salami húngaro picado. Si la carne no es lo tuyo, los quesos europeos son una excelente opción, como un Feta griego que tiene Denominación de Origen Protegida (DOP), lo que significa que ha sido producido, procesado y desarrollado en una zona geográfica específica, en este caso elaborado con lácteos de oveja y cabra 100% griegos, y con un proceso que ha pasado de generación en generación. Prueba este queso junto con otros sabores salados para tener una experiencia exquisita.

También puedes utilizar queso azul danés, un producto que cuenta con una Indicación Geográfica Protegida (IGP). En pocas palabras, IGP significa que solo se produce en Dinamarca a partir de leche danesa. Toma en cuenta que el Danablu tiene un gusto muy fuerte, por lo que te sugerimos mezclarlo con algo dulce para equilibrar el sabor.

Todas estas carnes y delicias cremosas son completamente rastreables, por lo que puedes seguir cada una de sus etapas de producción, desde su punto de origen animal, su procesamiento y su distribución, lo que garantiza la seguridad para todos los consumidores.

El bienestar de los animales también es crucial para la UE, así como las medidas sanitarias en cada etapa del proceso de producción, que garantizan productos seguros y de alta calidad de la granja a la mesa.

Por último, el toque jugoso también es importante en nuestra ensalada. ¡Y qué mejor opción que el aceite de oliva extra virgen de Portugal! Este ingrediente se produce en climas mediterráneos cálidos y secos donde se cultivan aceitunas perfectas para obtener aceite. En tu ensalada, el aceite de oliva dará un toque jugoso y una gran armonía entre las notas de sabor dulces, amargas y picantes.

Más aderezos para un colorido desfile de sabores

Añadir toppings es la clave para darle más sabor a una ensalada básica. Si prefieres las notas saladas, prueba con unas aceitunas negras croatas, que puedes cortar en trozos pequeños y combinar con coles de Bruselas asadas. Ambos ingredientes cuentan con una calidad garantizada, ya que se obtienen siguiendo las normas sanitarias de la UE. También puedes añadir fruta a tu ensalada. Te sugerimos usar arándanos rojos suecos o arándanos azules polacos, que le darán a tu comida un toque cítrico y dulce a la vez.

Para terminar, el toque crujiente es imprescindible. Incluye un poco de pan rallado de las bruschettas búlgaras, que se elaboran a partir de una masa de baguette europea tradicional con sólo harina de trigo, agua, sal y levadura. Luego el pan se corta en rodajas y se hornea con especias.

Otra opción es que espolvorees pequeños trozos de pan tostado de los Países Bajos, el cual se distinguen por ser el producto de la experiencia y conocimiento de una generación entera sobre el arte de hornear pan.

Ahora que cuentas con los mejores consejos para preparar tus ensaladas, explora y usa tu imaginación para crear tus propias recetas que todos amarán…

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